Monseñor Polito Rodríguez en Guanare: «En cada hogar venezolano debe haber una imagen de la virgen»
En el marco de la celebración de los 374 años de la Aparición de la Virgen de Coromoto, en el Santuario Nacional, en Guanare, monseñor Polito Rodríguez Méndez, arzobispo de Barquisimeto, dirigió un firme mensaje de fe, esperanza y reconciliación nacional. El líder religioso centró su homilía en la urgente necesidad de renovar los hogares a través de la oración cotidiana, y en hacer un llamado a la juventud venezolana para ser protagonistas de una transformación profunda basada en la verdad, el estudio y el trabajo.

«Si queremos renovar a Venezuela, comencemos por renovar nuestras casas. Si queremos un país reconciliado, aprendamos primero a pedir perdón en familia. Si queremos una nación más humana, eduquemos a nuestros hijos en la fe, en la verdad, en la responsabilidad, en el trabajo, en el estudio y en la solidaridad», expresó Monseñor Rodríguez Méndez.
El alto prelado enfatizó que en cada hogar debe haber una imagen de la Virgen que recuerde que la población no está sola. Asimismo, exhortó a los padres a mantener viva la costumbre de orar cada noche junto a sus hijos bajo el amparo de la Virgen de Coromoto; y «puedan decir con sus hijos: Madre de Coromoto, cuida nuestra familia y llévanos a Jesús».
En este sentido, se dirigió de manera especial a las nuevas generaciones presentes en el templo y a quienes siguieron la transmisión en redes sociales; el prelado elevó una ferviente petición para no perder la esperanza ante las adversidades socioeconómicas. Monseñor Rodríguez concluyó con un mensaje de invocación constante a la oración por la paz, la fraternidad y el bienestar de todas las familias del país.

«Queridos jóvenes que están presentes y que nos siguen a través de las redes: Venezuela necesita de ustedes. Necesita de su inteligencia, sensibilidad, creatividad, fuerza y capacidad de soñar. No permitan que nadie les robe la esperanza. No piensen que su vida vale menos porque atraviesan dificultades. No se acostumbren a la violencia, a la indiferencia ni al mínimo esfuerzo, (porque) Cristo los llama a ser grandes (…) y los llama a amar, servir, estudiar, prepararse y poner sus talentos al servicio de los demás», agregó. /Tomado de Globovisión

